jueves 9 de julio de 2009

ID.

En esta era digital, a algunos por desgracia, pero a otros como venido del cielo, nos ha caído el poder de crear ilusiones.

Pero no. No. No nos equivoquemos. No son esas ilusiones de antes, de hace cincuenta años. Hablo del concepto de “ilusionismo”. Resumiré esta idea anticipando el resultado de una suma de dos factores. Digital + Interés Personal= Falacia.

En el mundo digital, los hechos no interesan. Y aún más, se dan por hechos, valga la redundancia. Alguien dice “me encantas” y tu acostumbrada mente binaria dará por hecho que esa persona ha tenido las vivencias suficientes o oportunas para considerarte encantador.

En el mundo digital, crear un mundo “queestáporhacer” no es ilícito, es lo natural. Los hechos jamás han de ser cuestionados porque el que de nada sabe, nada entiende.

Así pues. Yo soy un Jaime Mercant frívolo, porque no puedo demostrar con mis hechos, mis gestos ni mis palabras cuáles son mis inquietudes reales. En mi mundo digital soy un chico guapo, y ya por el hecho de serlo debo ser un creído en el mundo real. En mi mundo digital soy un artista, por lo que se me aplicará la actitud de ser controvertido. En mi mundo digital soy comunicativo, por lo que deberé ser alguien solitario ansioso por que se me escuche. En mi mundo digital no me importa mostrarme, por lo que debo ser un exhibicionista sin escrúpulos. En mi mundo digital no critico a nadie, por lo que debo ser peligrosamente encantador. Qué seré para esta página blanca en tu explorador será siempre una cuestión difícil de descifrar, más aún cuando en el mundo real sigue siéndolo.

Curiosamente, en el mundo real comunico lo preciso, critico sintéticamente lo que me parece mal. Ando todo el día riéndome y dejando a un lado la vida complicada. Mis palabras no son correctas ni mi gramática tan sobresaliente. Mi físico es lo último que puede llegar a tu retina, y huelo muy bien.

1 comentarios:

Pedro Soler dijo...

no sabía que tenías blog!

me hago seguidor, ea!